NutriEXPO acogió la presentación del Libro Blanco de los Lácteos el pasado 16 de octubre, que incluyó una ponencia de Rosaura Leis Trabazo, presidenta de la Fundación Española de la Nutrición (FEN) y coordinadora de la Unidad de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica del Hospital Clínico Universitario de Santiago.
Bajo el título “Libro Blanco de los Lácteos: Su papel en la salud a lo largo de la vida”, Leis destacó el valor de estos alimentos en un certamen de referencia como NutriExpo, un espacio de encuentro entre profesionales de la nutrición, dietética y alimentación y las empresas del sector. Durante 2 días -16 y 17 de octubre- la capital catalana acogió en este foro conferencias de la mano de expertos de la industria alimentaria, sector médico y farmacéutico, la cocina, gastronomía, restauración colectiva y empresas dedicadas a ofrecer servicios a profesionales de la nutrición, dietética y alimentación.
En este contexto, los lácteos forman parte de nuestra cultura gastronómica y son esenciales para una alimentación equilibrada y saludable en cualquier momento de la vida, tal y como recogen los autores del Libro Blanco de los Lácteos, impulsado por InLac y la FEN, y coordinado por la propia Rosaura Leis.
Según ha recordado Leis, “las principales causas de enfermedad y de muerte en el mundo, guardan relación con estilos de vida no saludables, lo que incluye una mala alimentación, la falta de actividad física y el aumento de la inactividad, fundamentalmente ligado al ocio pasivo, al mal uso y abuso de las pantallas. En relación con la alimentación, estamos asistiendo a la pérdida de adherencia de la población, especialmente de niños y adolescentes, a nuestras dietas tradicionales, que han demostrado ser saludables y sostenibles, lo que pone en riesgo la salud nutricional y metabólica”.
En este contexto, ha subrayado que los lácteos son “alimentos fundamentales en nuestras dietas”, por lo que “se hace necesaria la promoción de su consumo, comunicando a la población sus beneficios”, especialmente en este momento en que estos alimentos han sido desaconsejados por diversas corrientes equivocadas que circulan entre nosotros, más aún cuando “la evidencia científica disponible indica que tienen un efecto muy positivo sobre la salud y sobre la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles”.
En su módulo IV, por ejemplo, “Lácteos en las diferentes etapas de la vida y situaciones fisiológicas”, se destaca cómo los lácteos aportan proteínas de alta calidad, calcio, fósforo y vitaminas A, D y del grupo B, nutrientes fundamentales para el crecimiento, el mantenimiento de la masa ósea y el correcto funcionamiento del organismo. Además, son alimentos versátiles y accesibles, presentes en múltiples formatos —leche, yogur, quesos— que se adaptan a todas las edades y preferencias.
En general, los expertos aconsejan incluir esa media de tres raciones de lácteos al día como parte de una dieta variada y equilibrada, priorizando alimentos adaptados a cada etapa (incluidos semidesnatados, enriquecidos en vitamina D, fermentados) y apostando por lácteos europeos, que garantizan calidad, seguridad y sostenibilidad.
“Su consumo regular se asocia a beneficios concretos: ayuda a prevenir enfermedades óseas como la osteoporosis, contribuye al control de la presión arterial gracias a minerales como el calcio y el potasio y favorece lograr una dieta correcta. En definitiva, los lácteos son un pilar nutricional que acompaña a las personas desde la infancia hasta la madurez”, subraya Rosaura Leis.
El Libro Blanco destaca cómo los lácteos pueden cubrir necesidades específicas en cada etapa. Se recomienda tomar entre 2 y 3 raciones de lácteos al día, entre leche, queso y yogur, para niños y adultos; y 3-4 para adolescentes, mujeres embarazadas/lactantes, deportistas y ancianos.
Una ración de leche equivale a 200-250 mililitros (una taza o vaso) y la ración de yogur se sitúa en los 250 gramos (2 yogures). La porción de queso semicurado o curado recomendada ronda los 30 gramos y, la de queso fresco llega hasta los 60 gramos.
Los lácteos son mucho más que un alimento tradicional: son un aliado para la salud ósea, muscular y metabólica, y contribuyen a la prevención de enfermedades crónicas. Incorporarlos de forma adecuada en la dieta diaria es una inversión en bienestar y calidad de vida, concluyen los expertos en el Libro Blanco de los Lácteos, convertido ya en toda una obra de referencia y consulta obligada en el ámbito de la nutrición, la salud y la prevención de enfermedades.
