De la fábrica al consumidor: Cómo STEF convierte la excelencia quesera en éxito global

De la fábrica al consumidor: Cómo STEF convierte la excelencia quesera en éxito global

Fabricar un queso de calidad es un gran desafío, pero asegurar que la calidad se mantiene intacta durante todo el proceso logístico hasta llegar al consumidor, es un reto añadido. Manipulación, control de temperatura, gestión de entregas… cada queso es único y, por ello, requiere un trato específico para conservarse de la mejor forma para llegar al consumidor conservando sus propiedades organolépticas, además de cumplir los mayores estándares de calidad. Desde la fábrica hasta el plato e incluso… ¡hasta ganar un World Cheese Award!

Así es como STEF acompaña a los fabricantes en su expansión, adaptándose a sus necesidades concretas.

La seguridad alimentaria como garantía de calidad.

Cada variedad de queso tiene su propia personalidad y necesidades de conservación. Ahí es donde toma relevancia el trato personalizado desde el origen. En STEF, se recoge la mercancía directamente en la fábrica, aplicando protocolos estrictos de manipulación, cuidando tanto los aspectos físicos como térmicos desde la recepción. Con más de 300 plataformas logísticas en Europa, equipadas con cámaras frigoríficas multi-temperatura, que regulan temperaturas de -25°C hasta +18°C, STEF gestiona la maduración y el almacenamiento de cada lote. El pilar principal de la compañía es el control de la temperatura, poniendo la seguridad alimentaria como prioridad número uno.

Transporte internacional: Llevando el sabor local a mercados globales

Con presencia en más de 35 países europeos, STEF pone a disposición de la industria quesera una red nacional y europea sin fronteras. Junto con una flota propia, esta red garantiza una exportación e importación fluida y sencilla, con gestión aduanera integrada y entregas en 24, 48 o 72 horas. Además, con más de 40 plataformas en España, llegamos a cualquier punto del territorio nacional. Queremos ser el partner que acompañe al sector quesero en su posicionamiento, tanto en la gran distribución como en el canal de pequeño comercio.

La última milla: el encuentro con el consumidor

El viaje termina en el lineal. Y para STEF, esta entrega final es crítica: es el momento en que se consolida la reputación del fabricante.

Al igual que en el resto del recorrido, la última milla ofrece trazabilidad completa hasta todo tipo de canales: desde supermercados y tiendas gourmet especializadas hasta cadenas de restauración, adaptando la frecuencia y el formato de cada entrega.

STEF no solo transporta queso, transporta reputación. Ayudamos a los fabricantes a convertir un trofeo en cuota de mercado, asegurando que cada porción que llega al consumidor final sea tan perfecta como la que fue premiada. 

Porque el mejor queso merece la mejor logística.