Las mujeres maestras queseras consolidan su liderazgo en el sector quesero artesanal andaluz

Las mujeres maestras queseras consolidan su liderazgo en el sector quesero artesanal andaluz

La creciente presencia de la mujer al frente de queserías impulsa la innovación, el relevo generacional y el desarrollo económico del medio rural en Andalucía

Las mujeres han dejado de ser una figura secundaria en el sector quesero andaluz para convertirse en protagonistas de una transformación que combina tradición, innovación y emprendimiento. Cada vez son más las maestras queseras que lideran explotaciones ganaderas, dirigen pequeñas industrias artesanales o impulsan nuevas marcas de calidad, contribuyendo de forma decisiva al crecimiento de uno de los sectores agroalimentarios con mayor proyección de Andalucía.

En la actualidad, alrededor del 40 % de las queserías artesanales andaluzas están lideradas por mujeres, un porcentaje que en algunas comarcas alcanza cifras extraordinarias. Es el caso del Valle de Los Pedroches (Córdoba), donde el 100 % de las queserías artesanales están dirigidas por mujeres, un ejemplo del peso que el liderazgo femenino ha adquirido en este sector.

La presencia de la mujer en la elaboración de queso no es un fenómeno reciente. Durante siglos, las recetas queseras andaluzas han pasado de generación en generación de madres a hijas, preservando técnicas tradicionales de elaboración que hoy constituyen una parte esencial del patrimonio gastronómico de Andalucía. Ese legado, unido a la formación técnica y la innovación, ha permitido que muchas maestras queseras transformen un conocimiento ancestral en empresas competitivas y reconocidas dentro y fuera de España.

En todas las provincias existe un importante número de queserías artesanales encabezadas por mujeres que han asumido el relevo generacional de explotaciones familiares o han creado sus propios proyectos empresariales. Su trabajo abarca todo el proceso productivo, desde el manejo del ganado y el control de la leche hasta la elaboración, el afinado, la comercialización y la promoción de quesos premiados en certámenes nacionales e internacionales.

Esta evolución refleja un cambio estructural dentro del sector. La figura de la maestra quesera ha ganado prestigio gracias a una combinación de conocimiento técnico, respeto por las recetas tradicionales y apuesta por la innovación. El resultado es una oferta cada vez más diferenciada que sitúa al queso andaluz entre los productos agroalimentarios de mayor valor añadido.

Además de su aportación económica, estas profesionales desempeñan un papel fundamental en la fijación de población en el medio rural. Muchas de las queserías artesanales se ubican en municipios de escasa población, donde generan empleo, favorecen el turismo gastronómico y contribuyen a mantener vivas actividades ganaderas ligadas al territorio.

La profesionalización del sector también ha impulsado la incorporación de nuevas generaciones de mujeres. En este sentido, iniciativas como el programa Maestro Quesero 4.0, promovido por el IFAPA, buscan formar a futuros profesionales en la elaboración de quesos, la gestión empresarial y las nuevas tecnologías aplicadas a la industria láctea, favoreciendo la creación de nuevas queserías y mejorando la competitividad del sector. El programa nace precisamente con el objetivo de fortalecer la industria quesera andaluza y generar oportunidades de empleo en las zonas rurales.

La Asociación de Queseros de Andalucía (QUESANDALUZ) subraya que la incorporación de mujeres ha supuesto un impulso para la calidad, la promoción y la internacionalización del queso andaluz, favoreciendo la recuperación de elaboraciones tradicionales y el desarrollo de nuevos productos adaptados a las demandas del consumidor.

Este liderazgo tiene nombres propios repartidos por toda la comunidad autónoma. Entre las maestras queseras que representan el talento y la excelencia del sector se encuentran Isabel M.ª Mena Cobos, de Quesería Fuente la Sierra (Córdoba); Ángela María Plazuelo García, de Quesería Plazuelo (Córdoba); Nieves Zamora, de Quesos Montefrieño (Granada); Yolanda Maya, de Quesos El Bucarito (Cádiz); Ana Rocío Lepe Lagres, de Quesos Doñana (Huelva); Silvia Peláez, de Quesos y Besos (Jaén); María José Sánchez, de Agammasur (Málaga); Ana María Vera, de Quesos Pastor del Valle (Málaga); Sarahi Merchán, de Quesería El Porticatero, en Yunquera (Málaga); Irene Valle Chamizo, de Quesos El Arquillo (Málaga); Melania Ruiz Ruiz, de Quesos Cañada del Capitán (Málaga); María Isabel Romero Martín, de Quesos Santa María del Cerro (Málaga); María del Rocío Guardeño Ligero, de Quesería Pastor del Torcal (Málaga); Eduvici Martín, de Flor de Cazalla (Sevilla); Manuela y su hija Cristina, de Quesería Marqués del Valle (Córdoba); María Jesús Rodríguez, de Quesería Monte Robledo (Jaén); y Cristina Aguilar Coronado, de Quesos Aguilar (Sevilla). Todas ellas representan el creciente liderazgo femenino en un sector que combina tradición, innovación, sostenibilidad y compromiso con el territorio.

El protagonismo femenino no se limita únicamente a la transformación láctea. Muchas maestras queseras son también ganaderas, gestionan explotaciones caprinas u ovinas y participan activamente en asociaciones que promueven la visibilidad de la mujer rural, el emprendimiento y la sostenibilidad ambiental.

Aunque todavía existen desafíos relacionados con la conciliación, el acceso a la titularidad de las explotaciones o la visibilidad del trabajo femenino, el peso de las mujeres en el sector quesero andaluz continúa creciendo. Su liderazgo se ha convertido en uno de los principales motores de modernización de una actividad que representa no solo una fuente de riqueza para Andalucía, sino también un elemento esencial de su patrimonio gastronómico, cultural y rural.