SANTIAGO FERNANDEZ, DIRECTOR DE LISFERSA, “EL MUNDO DEL QUESO ES MUY EMOCIONAL”

SANTIAGO FERNANDEZ, DIRECTOR DE LISFERSA, “EL MUNDO DEL QUESO ES MUY EMOCIONAL”

Con motivo de la firma de patrocinio de Lisfersa al Asturias Paraíso Natural International Cheese Festival, entrevistamos a Santiago Fernandez, administrador, director ejecutivo y accionista mayoritario de la compañía asturiana que será distribuidora oficial de quesos del Festival.

Lisfersa es una empresa familiar con más de 40 años de trayectoria, su actividad se centra en la comercialización de productos perecederos en el sector retail , tradicional y la hostelería, con una sensibilidad especial para con los productos lácteos y por encima de todos los quesos.

 

Háblanos de Lisfersa

Lisfersa tiene una sensibilidad especial hacia el mundo del queso, siendo los quesos regionales uno de los pilares y seña de identidad de nuestra empresa, en nuestros más de 40 años de trayectoria hemos generado unos vínculos muy fuertes con los productores apoyando su actividad y dándolse visibilidad y así poder abarcar mercados más amplios más allá de los regionales abarcando el mercado nacional e internacional consiguiendo con ello proyectos más viables.

 

El Festival posee especial compromiso con Asturias. ¿Cómo se relaciona Lisfersa al entorno asturiano?

Decir Lisfersa en Asturias es equivalente a decir quesos asturianos, desde siempre nuestro compromiso con el sector primario ha sido fundamental , apoyando y promoviendo su desarrollo viviendo su transformación hacia la profesionalización y la llegada de la tecnología, consiguiendo con ello producciones más viables para afrontar mercados más globales, esta travesía ha generado unos lazos que van más allá que una mera relación comercial.

 

La celebración del Festival en Asturias ofrecerá la oportunidad de proyectar quesos asturianos de manera internacional. ¿Cómo afronta una empresa distribuidora esta proyección?

La internacionalización de nuestras producciones es quizás nuestro único punto débil, el cual hay que abordar bajo mi punto de vista desde tres ópticas, la producción, la comercialización y la administración.

En muchos casos el carácter artesano de las elaboraciones, la orografía y las infraestructuras y las propias entidades que gestionan las figuras de protección (Consejos reguladores) estrangulan la producción, no teniendo capacidad para abordar otros mercados , por contra esto nos lleva a contar con un gran prestigio dado el carácter exclusivo de las producciones y que estas aporten mayor valor añadido.

Esto nos lleva a estar en todos los grandes actores comerciales del país y ser el proveedor de referencia para estos productos.

Sin ningún tipo de duda el certamen dotará de una visibilidad y será una ventana abierta al mundo de nuestra capacidad productiva y de la riqueza en calidad y variedad de nuestra región y nos convertirá por unos días en el epicentro mundial del queso.

 

Hemos hablado de los proveedores, ¿cuáles son los consumidores para el queso asturiano?

Nuestros quesos asturianos gozan de un prestigio internacional merecidamente ganado, muchos han sido los productores y comercializadores que con su encomiable labor han conseguido promocionar y dar visibilidad a nuestra región, convirtiendo al queso en su principal embajador, esto conlleva que dada la variedad existente el consumidor potencial es amplísimo.

 

¿Cuáles son las razones principales de Lisfersa para colaborar con el Asturias Paraíso Natural International Cheese Festival? 

La razón más importante es sin ninguna duda nuestro compromiso con la gran familia quesera asturiana, muchas son las dificultades que nos encontramos en el camino pero la ilusión supera los escollos y nos da fuerza para continuar con nuestra labor, el

mundo del queso es muy emocional y en muchas ocasiones esa sensibilidad es la que marca la diferencia entre el éxito y el fracaso.

 

¿Cuál es tu queso favorito y por qué?

Para mi es imposible contestar a esta pregunta me recuerda a la tan recurrente ” quieres más a papá o a mamá” el queso para mi es algo vinculado a momentos, estacionalidad y estado de ánimo, lo mismo disfruto de una torta de las Garmillas, que de un Gutshofer al caramelo, o algo más cotidiano, como un Pregondon o un Gamoneu de puerto, todos sin excepción me gustan y de todos disfruto, como producto en total cuenta con tradición, historia y conforma y diferencia los territorios, es imprescindible en todas las mesas en cualquier circunstancia y su falta se echa de menos, podríamos concluir que es tan necesario que como decía Brillat Savarin: “una comida sin quedo es como una bella tuerta”.