La Comisión Europea reconoce que el Transporte es la asignatura pendiente de la descarbonización en Europa. En España, la Movilidad es el sector que genera más gases de efecto invernadero, con un 29% del total de las emisiones.
La situación es muy preocupante ya que se están comprometiendo los objetivos globales de reducción de emisiones de Efecto Invernadero en la Unión. La recientemente aprobada Ley de Cambio Climático reconoce al sector como objetivo prioritario en la descarbonización española.
En 2019, el último año de la normalidad, Renfe Operadora tan solo generó 5,54 gramos de CO2 por unidad de transporte, lo que significa una reducción del 88,3% respecto a 1990, año de cómputo de Kioto.
El tren es el modo de transporte más eficiente en consumo de energía y emisiones CO2. Actualmente, Renfe Operadora genera entre 10 y 20 veces menos emisiones de CO2 por tonelada o viajero que su equivalente en el transporte por carretera y por avión
El secreto del este éxito de gestión: apostar por la energía limpia, usada con la mayor eficiencia. Renfe dispone de una de las cinco menores huellas de carbono unitarias de los operadores ferroviarios europeos.
Desde ese año, Renfe es el primer consumidor final de energía eléctrica renovable de España, con un consumo anual de 2,5 TWh, con emisiones cero de CO2. El 81% de los tráficos de Renfe se mueven con este tipo de energía, cifra que casi alcanza el 100% en Asturias.
Con tan bajas emisiones unitarias, Renfe Operadora se ha convertido en un Proveedor de Sostenibilidad, en la empresa líder en España del medio de transporte colectivo que menos contamina.
Renfe es firmante del Compromiso de responsabilidad climática ferroviaria global de la Unión Internacional del Ferrocarril (UIC) de 2019, por la que UIC se compromete a lograr la Neutralidad de Carbono en 2050. Renfe, en 2019 alcanzó una reducción del 88,3% en sus emisiones unitarias, como se ha comentado.
Para ello, Renfe dispone de un Plan Director de Lucha contra el Cambio Climático 2018-2030.
Elaborado con Adif y Adif Alta Velocidad, se estructura en 4 líneas estratégicas (gestión de la energía, eficiencia energética, descarbonización y cultura de sensibilización)
Contiene el compromiso de reducir 9,9 millones de toneladas de CO2 en 2030 y un ahorro de 250 millones de euros en costes externos, contribuyendo, desde el sector ferroviario, a evitar el incremento de la temperatura media global en 2º respecto a los niveles preindustriales.
El 12% de nuestros tráficos todavía requieren combustible diésel. Trabajamos para sustituirlo por energías más limpias (Gas Natural Licuado), y libres de contaminación local y de efecto invernadero (Pila de Hidrógeno Verde).
En estas circunstancias, nuestro primer objetivo empresarial es subir más clientes, viajeros y mercancías a un transporte sostenible nucleado por el tren, mediante un esfuerzo de gestión y modernización, permitiéndoles reducir su huella particular de carbono, su impacto ambiental, y aumentar la Sostenibilidad de sus desplazamientos y de sus negocios sin menoscabo de la naturaleza, sino todo lo contrario.
Cuanto más crece la cuota de Renfe Operadora en el mercado del Transporte, por transferencia modal desde los modos dependientes del petróleo, más disminuye el impacto ambiental y energético del sector de la Movilidad: es lo que llamamos Paradoja Sostenible del tren.
La mayor aportación a la Sostenibilidad por parte de Renfe es representar una alternativa eficaz y eficiente a los modos de transporte dependientes del petróleo, generando transferencias modales significativas desde éstos, que provocan reducciones significativas de Gases de Efecto Invernadero.
Y a diferencia de otros modos, no hay que esperar décadas para que se vuelvan sostenibles, porque Renfe ya está disponible para ser la columna vertebral de un sistema de movilidad, de logística, más sostenible.
Por todo ello, la Sostenibilidad no sólo es un atributo principal de la oferta de Renfe, es un eje motor de nuestro negocio.
CONEXIONES ENTRE RENFE Y EL 2021 INTERNATIONAL CHEESE FESTIVAL EN MATERIA DE MEDIO AMBIENTE Y SOSTENIBILIDAD
La elaboración de productos de calidad, como el queso, precisan de la preservación exquisita del medio ambiente donde se produce.
En esos términos, Renfe puede considerarse amiga de la naturaleza, porque es el modo de transporte con menor impacto ambiental, y porque se afana en minimizar dichos impactos, como se afana el productor de queso en elaborar sus mejores productos.
Tras esa neutralidad ambiental hay también un esfuerzo tecnológico y de innovación muy notable, un arsenal de conocimiento y medios científicos y técnicos que aseguran el mejor producto, el mejor servicio.
Tras ese compromiso con la sostenibilidad, hay empresas comprometidas con estos valores de calidad, innovación y respeto ambiental.
La mejor experiencia posible del cliente es algo que también une ambos mundos, que asegura la fidelidad al producto y la marca.
El International Cheese Festival de Oviedo, es una oportunidad excelente de mostrar ambos mundos a sus clientes y participantes.
